La inspiración no quiere hacerme compañía, pero aun así la entrada de hoy va dedicada a un pequeño hombre con personalidad de ameba.
Llegué hace unos meses a la facultad, mi objetivo era centrarme en la carrera por fin hacía lo que me gustaba, me costo llegar hasta allí y no quería pensar nada más, el "problema" llegó cuando nada más pisar mi clase veo unos intrigantes y misteriosos ojos marrones oscuros que me miran con rareza, supuse que era por ser nueva, soy bajita y no llamo la atención así que no le di más vueltas pero parece ser que me confundí.
En cuanto tuvimos ocasión empezamos a hablar, nos fuimos a juntar una tímida y un cerrado, menuda combinación! Pero resulta que a diferencia de lo que podía pensar empezamos a hablar, cada vez más, era una conversación normal, ninguno de los dos somos adivinos y cosas que pasan, empezamos a quedar. Todo guay claro, amigos, conocidos como quisiéramos calificarlo cada vez quedamos más, siempre presente la amistad.
Y resulta que un tiempo después nos vemos aquí, que te parece? Mira que nosotros veníamos a estudiar, vaya mierda de fuerza de voluntad tenemos, pero me encanta ser débil. Se que no te gusta lo cursi, pero te lo vas a tragar ;) Me alegro de haberme cruzado con esos ojos mi primer día de universidad
Muaaa mi pequeña ameba :)
Podría escribir mil cosas, pero no tengo palabras. Sencillamente me has enamorado con lo que has dicho.
ResponderEliminarSencillamente es perfecto el comentario :)
ResponderEliminar